Hacer deporte. Septiembre. Suspiro. Da igual el orden en que las coloques, esta es la combinación básica que hace cualquier persona corriente y moliente cuando acaba el verano, con toda la buena intención del mundo.

 

Chándal, zapatillas de correr y ala, como si le hubieran dado el pistoletazo de salida a un galgo detrás de una liebre, te lanzas a la calle como los locos porque HOY empieza el nuevo curso escolar, también en lo que se refiere a deporte, pero…. espera… nadie está mirando… ¿nadie de los que me cruzo siente mi esfuerzo, mi outfit perfectamente estudiado y conjuntado y mi emoción de esta nueva etapa de mi vida?…ESO-SÍ-QUE-NO.

 

Me hago un selfie, y lo subo a Instagram. Y ahora a esperar.

 

No somos conscientes del boom que han supuesto para nuestro día a día la evolución de las tecnologías, las redes sociales y la necesidad de estar conectados a todas horas con todo el mundo, un cóctel al que si le añadimos la guinda del ‘mens sana in corpore sano’ se vuelve embriagador hasta el punto de no poder resistirse a él.

 

Nadie se resiste a estar guapo por dentro, por fuera y no contarlo
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Hagamos inventario de todo aquello que consideremos ”’necesario”’ hoy en día para practicar casi cualquier deporte:
Tecnología de soporte:
Desde las archiconocidas GoPro hasta el imparable crecimiento de los drones ya sea a nivel usuario o para dar soporte gráfico a cualquier evento deportivo profesional o popular. Tecnologías que hacen que cualquier deporte, el que sea, se apellide ‘de riesgo’, desde nadar en la playa, hacer ballet o correr detrás del autobús, es acertar con el plano y se dispara la adrenalina visual.

 

Apps de apoyo (y nunca mejor dicho):
Desde las aplicaciones 100% deportivas como Endomondo, Runtastik o una de las pioneras en este campo Runkeeper, a las puramente sociales como Instagram, Facebook o Twitter. Estas últimas no te van a decir cuantos km deberías correr, pero un like en una de tus fotos puede hacer que a tu lado Usain Bolt sea más lento que ‘el caballo del malo‘, aunque solo sea cuestión de entrenar el ego 🙂

 

Dieta sana y cuantificadores de calorías
Las básculas se quedaron muy muy obsoletas. Eran demasiado desconsideradas con nuestra sensibilidad, te daban la bofetada de realidad en kg y te dejaban así, a la deriva. Ahora contamos con programas y apps como MyFitnessPal o Jawbone que además de llevarnos el control de las calorías que consumimos, nos recomiendan alimentos, dietas e incluso te recuerdan que tienes que beber agua (Water Lite). Un asistente nutricional personal, que no te fallará si la batería de tu terminal está a tope.

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Pero no nos liemos, todo esto está muy bien, empezar a cuidarse debería ser una asignatura obligatoria en septiembre, octubre, noviembre y todo el año, pero haciéndolo con conciencia y sobre todo disfrutándolo. Nosotros te recomendamos que como mínimo eches un ojo a todo este repertorio de posibilidades y que escojas el que más te guste, que te hagas mil fotos y vídeos, y que después de verlas una y otra vez te motives para seguir haciéndolo tan bien.