‘Y en nada tenemos aquí la Navidad..’ comentábamos todos a finales de verano, ni uno nos salvábamos de torcer la sonrisa y sentenciar la dichosa frase mientras seguíamos en el chiringuito de turno con las gafas de sol puestas y mojito en mano.

Cuando esta frase nos sale ya a finales de agosto, casi de manera automática, como si fuera un mensaje predeterminado, se activa un mecanismo que hace que el tiempo pase más rápido y que de repente se convierta en realidad lo de ‘YA ESTAMOS EN NAVIDAD’.

Calles llenas de luces parpadeantes, villancicos resonando a la entrada de cada tienda, Mariah Carey cantando ‘All I want for Christmas is You‘ en la pista de hielo que han montado en la plaza del pueblo. Se respira frío, se respira hogar y buenos deseos y sobre todo se respiran las ganas de acabar bien el año y empezar uno mejor y con más fuerza, o sea, el estrés anual de ‘no me da tiempo de acabar mi lista de buenos propósitos del 2014’.

Perfecto, vamos a hacer una cosa: todos aquellos que tengáis la lista de propósitos llena de tachones: FELICIDADES, sois unos héroes, cumplir hoy en día todos los objetivos marcados (sean más realistas o más descabellados) es toda una proeza; a los que tenéis la lista de propósitos inmaculada, sin un tachón, escrita con buena letra y buenas intenciones, doblada y rescatada del ‘cajón de sastre’ personal, no pasa nada, la intención es lo que cuenta, nadie tiene la culpa de que ‘tu perro se haya comido los deberes’ y no hayas podido realizar ningún objetivo, la culpa es de la alineación de los planetas, no tuya; y para todos aquellos que ni tienen lista, ni se han planteado hacerla, ni saben lo que es un propósito porque superar cada día es una batalla ganada, no os preocupéis que estamos a tiempo de resarcirnos.

Al fin y al cabo lo más importante es ser agradecidos, darte cuenta de lo que realmente importa y hacerlo saber, es una carrera de fondo con la que es mejor empezar ya, dejémonos de propósitos por año.

Comienza por felicitar a todos aquellos que están ahí siempre, se manifiesten o no, de manera constante, regala recuerdos ¿cuánto hace que no desempolváis viejas fotos familiares y os sentáis en familia a verlas? No dejes que se pierdan o se estropeen, hay mil y una maneras de conservar nuestros recuerdos, ya sea rehaciéndolos o plasmando momentos en algún objeto que cada vez que lo miremos nos dibuje una sonrisa en la cara.

Y sobre todo, regala calendarios, en los que se tachen las casillas como triunfos diarios, que en los tiempos que corren sin duda tiene mucho mérito poder decir: aquí sigo al pie del cañón un día más.

E intenta congelar cada una de las reacciones de cada persona a la que has regalado. De cada persona a la que has decidido dedicarle más tiempo y más atención de la que hasta ahora gozaba, pues esto es lo que llaman karma: todo vuelve, según des así recibes.

Como veis la lista de propósitos es solo una excusa para pararte a pensar: ¿qué quiero hacer a partir de ahora y cómo quiero hacerlo?, si la respuesta es ‘lo mejor posible’ desde Fotoprix te damos todo nuestro apoyo y todas las herramientas que tenemos a mano.

Así que ponte manos a la obra, el tiempo apremia, y recuerda… en nada tenemos aquí el verano 😉

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